En medio de la multitud, como de costumbre, dejaba pasar los segundos en espera del próximo tren, en horario punta suelen ser no más de sesenta la frecuencia entre un metro y otro, pero para mí parecía el tiempo detenerse, mi mirada dirigida buscaba entre los cientos de cuerpos que aguardaban en el andén contrario sus sesenta segundos, y allí estaba ella, en el mismo lugar de siempre, al igual que todos los días mi corazón golpeaba con desenfado mi pecho como si quisiera cruzar el anden y correr a su encuentro, mis manos humedecidas y frias, como desde la primera vez que la vi, mis pies anclados al piso se niegan a mover mi figura en directa oposición al deseo, la ansiedad y quizás el temor detenían mi tiempo y además lo desperdiciaban. Hoy se cumple un año desde la primera vez que la vi, abril 20 de 1999, desde aquel instante he esperado con ansiedad las 19:30 de cada día y he estado con puntualidad en el anden sur de la oscura estación Pedro de Valdivia solo para encontrar su figura en medio de la multitud.
Al Farías
24 de agosto de 2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario